Se priorizó la funcionalidad en cada metro cuadrado, diseñando soluciones de almacenamiento inteligentes, mobiliario a medida y distribuciones que favorecen la circulación. Para contrarrestar la sensación de reducido, se utilizaron colores cálidos y materiales que aportan textura, generando una atmósfera acogedora y agradable.
El resultado son dos viviendas que demuestran que los espacios pequeños pueden ser prácticos, luminosos y llenos de personalidad, ofreciendo todo lo necesario para el día a día de sus ocupantes.