El proyecto incorporó mármoles y materiales nobles, aportando un aire más señorial y atemporal a la vivienda. Cada estancia se transformó en un entorno refinado y equilibrado, pensado para acompañar la nueva etapa de vida de la clienta y su familia.
El resultado es una casa elegante, luminosa y con carácter, que combina la serenidad de los tonos neutros con la fuerza y presencia de los materiales escogidos.